Buenos para nada 10

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Parpadea y siente el agua cristalina en sus pies. Contempla los cisnes y gira para llamarlo a él. Lo invita a acompañarla. Él está distraído. Le insiste pero él sigue perdido en la telaraña de sus pensamientos. Ella decide darle la espalda al sol y camina por la orilla. Pisa la arena con fuerza. El cardumen está cerca. Las lágrimas brotan de sus mejillas.

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