A fines del 2016, cuando murió el escritor Alberto Laiseca, me pidieron de una agencia periodística un apunte conmemorativo. Me pareció apropiado reciclarlo para Trafkimtu. Aquí, algunas cositas sobre Lai.

Cita 1 (Miedo)

“Yo siempre tuve mucho miedo, por eso me anoté de voluntario para la guerra de Vietnam. Pensé que de ahí podía volver muerto o con el miedo curado. Le escribí una carta al presidente Johnson y nunca me respondió”.

El autor

Aunque desde hace mucho las historias sobre Laiseca son parte de la mitología literaria argentina, Alberto no se dedicó a cultivar su propio mito. Los que lo conocieron o los que se cruzaron alguna vez con él han sabido inmediatamente que no tenía ese interés y posiblemente tampoco habilidad para eso. Laiseca nunca se hizo el loco o el raro.

Un libro

Esa parte de “La mujer en la muralla” en la que los conquistadores chinos andan por en norte de la India y quedan fascinados con un plato nativo: leche muy batida con sal hasta volverse cremosa y amarillenta, untada sobre pan para acompañar el té. Lai hizo que los chinos descubrieran uno de sus bocados favoritos: el pan con manteca.

Citas

Contrariamente a lo que hacen muchos artistas, que esconden sus verdaderas influencias, Lai citaba honesta y abiertamente a sus autores favoritos: Poe, Wilde, Any Rand, Arlt, Mozart. No obstante la originalidad de Alberto, de todos ellos hay algo presente en su escritura.

Otro libro

¿Es en “El jardín de las máquinas parlantes” donde hay un capítulo que a todos les parece haber leído antes hasta que alguno se da cuenta de que es casi literalmente Shakespeare? ¿O es algo que alguien soñó mientras leía la novela?

El libro

Se dice que cuando “Los Sorias” por fin llegó a la imprenta, no hace mucho, la versión original de la novela más extensa de la historia de la literatura estaba en blanco. Aunque podían leerse a trasluz las impresiones tipográficas: en los tiempos en que la escribió, explicó el autor, no tenía plata para la cinta de la máquina de escribir.

Cuenta un amigo

“Éramos dos chicos de 15, el tenía 65 y yo 36. Mirábamos porno. Su gusto era completamente japonés, atávico, reverencial. Sadomasoquismo de ese liviano. Era experto y amante del género. Vimos muchos videos y bajamos unos cuantos que se llevaba a la casa en un dvd”.

Dice otro amigo

“Es la literatura menos aburrida que existe. El nivel de aburrimiento o entretenimiento que ofrece un libro es una característica muy subvalorada y para mí es la más importante. “Beber en rojo” es una obra maestra; parece una novela divertidísima, pero es un ensayo”.

Lector

Fuera de todo chiste intertextual, su literatura es resultado del placer, siempre recreativo, de la lectura. Su versión oral de “Casa tomada” tal vez haya superado la gracia del original de manera simple y feroz, acaso más cercana al horror: dos hermanos atrapados por el fantasma del incesto.

El autor (2)

Y estuvo esa conferencia en la que, después de hablar hora y media de literatura, pidió que apagaran los grabadores que hubiera y dijo que a él nunca le interesó hacer literatura, que lo literario en su obra era superficial. “Esta es la verdad muchachos: mis libros son manuales de magia para iniciados”.

De acá

No parece fácil encontrar en la obra de Laiseca huellas de la tradición literaria argentina. Es, sin embargo, inevitablemente argentino. Sospechaba, como ha sospechado Charly, que era exclusivamente argentino.

Cita 2 (Maestro)

“Lo bueno que tienen mis alumnos de taller es que todos ellos escriben muchísimo mejor que lo que yo escribía cuando empecé”.

Lector (2)

Eso de que casi todos los libros de su biblioteca están forrados de blanco inmaculado es cierto; hay fotos, videos e incluso personas que lo atestiguan. Lo que no se ve en los videos es el motivo de tal protección: es para evitar el ingreso en algún tomo de fuerzas extrañas.

Cita 3 (El Otro Lado)

“El otro lado existe, y es peor que acá. En el otro mundo no hay ni tetas ni cerveza. Hablo en serio”.

Cita 4 (Poesía)

“Hay que tener mucho cuidado con la religión porque se mezcla fácilmente con lo poético”.