La soledad
La soledad golpeó mi puerta, entró y me persigue como la muerte. Es un ente cruel que no me deja
La soledad golpeó mi puerta, entró y me persigue como la muerte. Es un ente cruel que no me deja
Y el ángel no era más que un humano. Un ser sin corazón que me ilusionó quizás sin querer. Sólo
El día volvió a comenzar de madrugada. Las 4 de la mañana y mi cabeza otra vez en alerta. Caminé
Mi prima ya me había comentado la situación difícil por la cual atravesaba Carla, que teníamos que llamarla dos horas