Literatura

Ausencia

Soltar una soga
y ver que dejó marcas de quemaduras
en mis manos.

Nadar contra corriente y terminar,
simplemente,
donde el río siempre tuvo
que desembocar.

Escuchar mi canción favorita
y atrasar el final,
hasta que sucede
lo que tenía que pasar.

Solté la soga,
fluí,
y mi canción favorita,
la terminé.

Habité mi ausencia.

Tuve que buscarme
en esos pensamientos
que guardé en cajones
y terminar con mi,
autoimpuesta,
penitencia.

La recuperación comenzó
tras liberar todo
de mi corazón;
si no hay nada pendiente,
el dolor no es un puente
entre el pasado y el presente.

Volví a encontrarme,
en la danza y el canto,
en las hojas de los árboles
y el píar de los pájaros.

Habité mi ausencia,
caminé por las praderas
y me encontré dispersa;
volví a armar mi propio rompecabezas.

Recogí partes mías
que creía perdidas;
me recibí con flores
y una tan esperada
bienvenida.

Habité mi ausencia
y regresé con flores.

Verónica Guadalupe

¡Buenas!Soy Verónica. Suelo escribir poemas o cuentos cortos, algunos los subo a mis redes sociales, y otros esperan el momento indicado para ser compartidos con el mundo.Me gusta leer de todo un poco; soy amiga de todos los géneros literarios. Suelo leer más en físico que en digital, y por eso suelo estar ausente de plataformas como éstas; prometo intentar entrar más seguido.

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