Sánguche, sánguche

¿Vieron que no es fácil encontrar recetas de sánguches? Será por pudor, será para disimular que hay hambre en la Argentina. El sánguche se asocia al hambre, porque cuando alguien tiene hambre en este país, en lo primero que piensa es en clavarse una flauta con algo en el medio. Los yanquis deben haber pasado mucho hambre, porque se comen esos sánguches de pan lactal con manteca de maní y jalea, qué asquerosidad.

¡Qué maravilla el sánguche!, ¿no? Una vianda que se hace rápido, es portátil y liviana, no requiere cocción, es muy versátil, es bastante llenadora. Y encima su ingrediente más importante es el pan, la mejor comida del mundo. Les paso algunas recetas, fruto de mi inagotable imaginación sanguchera. Ah, le puse nombre a cada uno, para cuando sean famosos.

  1. Blood in the grass

En el medio va jamón crudo o bondiola cortada en tiras finas y delgadas. Algunas rodajas de tomate no muy gruesas. Usar pan de centeno. Untar una rodaja del pan con manteca, sin pijotear, y la otra con medio centímetro de palta pisada. Listo.

2. Sunrise

Este va con pan francés, aunque puede quedar joya si el pan tiene semillas de sésamo. Y en el medio lleva una rodaja grande de medio centímetro de espesor de algún queso semiduro y medio picante, como el gruyere, y unas rodajas medio gruesas de tomate. Entre el queso y  el pan, van cuatro hojas verdes (espinaca, rúcula o achicoria) pasadas por vinagre balsámico y aceite de oliva.

3. Tun tun

Atún desmenuzado del que viene en agua (no en aceite) bien escurrido. Aceitunas negras descarozadas cortadas al medio, de las que se preparan en sal, no en salmuera. Pan de miga levemente tostado, de medio centímetro de espesor. Una rodaja del pan untada con salsa golf (no mucha) y  la otra con queso crema.

4. Choclo rococó

Pan de salvado con semillas. Untar el pan primero con un poquito de aceite de oliva y después  generosamente con puré espeso de zapallo cocido al horno y condimentado con sal, comino, ajo picado finito. En el medio van granos de choclo desgranado (nunca “cremoso”) y queso parmesano rallado en escamas. Le quedan bien unas hojitas de perejil. Uy, éste  me salió vegetarado.

La próxima semana hacemos más. Si algún ingrediente no es de su agrado, por supuesto puede cambiarlo usando su gusto y  su imaginación. Claro que estaría cambiando la receta, así que mejor que yo no me entere porque me ofendo. Si usted no tiene imaginación, puede consultar con alguien que la tenga.

Besis

Ps: les dejo una milonga sanguchística de mi amigo Leo Maslíah, que hace mucho fue mi novio por cuatro meses.

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