aquelarre
ganó ese mundo ganó su costra brava ganó el dolor y la apatía ganó ésta deriva yo ya soy puro
yo que me reí del absurdo ahora lo lloro ni un poco me río casi todo mar salado profundo pero
Tuve un sueño una vez. Soñé que estaba sola caminando por un desierto abrasador, pero que ese desierto se transformaba
Salía por trámites, organicé un mapa mental del recorrido, economía de tiempo, cálculo básico, días y horas de menos concurrencias,
Ese humano tan honorable se cambió, por una figura externa y ajena a la reflexión, cuando surgieron las primeras capacidades de un dios, o de varios, se vieron sumergidos en el Efecto Pigmalión.
Si la magia tuviera un cuerpo como el nuestro sería el de un hilo, una tela fina como la seda