carne
Es tu carne la dueña de tu alma Es tu cuerpo el fuego Las llamas Tu lengua Serpiente Lo unico
Me pareció atravesar el mar de a poco, y en verdad estuve entre paredes. Cada ocaso era diferente entre el
Murió, simplemente, y me puse a pensar que la suerte de los hijos con los padres se asemeja bastante a
Se aplastan los laureles Esos que llevaban los romanos en la frente. Y acá de frente Son todos rojos y
Recorremos las calles, vos o tu ojo sobre mi hombro como esas tomas en que la cámara graba al oyente
por qué querés que sea tuyo Yo ni siquiera soy mío Soy de la nebulosa enredadera Que envenena lo vivido
Tiene poco recurso mi poesía Se desbarata más de lo que la abarato yo Pobrecita mi poesía Pero que difícil