Buenos Aires
Yo entre autos que van y vienen Tres millones ochenta y un mil personas y jamás me sentí tan sola
Yo entre autos que van y vienen Tres millones ochenta y un mil personas y jamás me sentí tan sola
Dijiste que seriamos por siempre, más nunca aclaraste que esa longevidad sería solo valida en recuerdos ¿A dónde has corrido?
Hoy es de esos días bañados en el deseo de volver a despertar, quedándose con la idea de que todo
Quizá, el peor chiste cual nos lo relate aquel delirio denominado vida, sea el colmo de la guerra, donde la
Nosotros, los aborrecedores de la lluvia, no tenemos remedio, ya que, por más de tener de medida preventiva salir todos
Fue solo sexo. Me agarró de la cintura, nos movimos de manera natural y golpeé accidentalmente el cabezal de la
Ya no duele. Me acostumbre a despertarme, una y otra vez, culpando aquel, delirante, destello, cual invade por la tímida
Con la cruel melodía de la melancolía comienza aquella, estresante, danza del amargo insomnio, donde las malas costumbres madrugan, llenando
Desvelo Esperando nada esta noche, escribo silencio sin pena, sin fortuna, sin nombre, sin porqué. Esperando como quien espera, en