Una soledad calculada
Guardaba silencio para dejarla a solas era una soledad artificial una soledad calculada es que hay armas que se descubren
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Guardaba silencio para dejarla a solas era una soledad artificial una soledad calculada es que hay armas que se descubren
Los veintidós de septiembre son desde unos años tan divididos en el mismo contraste que es vida y muerte, fue
Es tu lugar y las pocas flores que dejé las han robado todas “Es tu lugar” dices y extiendes
Saberse acompañada en lo nimio es tan puro como beber agua de un arroyo que corre, agua agarrada -si acaso
¿Por que tengo las patas cortas? Tienen patas largas, los pantalones cortos. Me los piso si son largos. No alcanzo
Música viento vivo El sonido es existencia el antiguo es aire llega y es hoy hoy, es el de hoy
Recuerdo la primera vez que tuve una lapicera propia. Fue en segundo grado que nos juntaron a todos y todas
Una sartén con comida pegada llena de aceites mi piel se descascara y con los guantes amarillos rasco buscando una