Ruiseñor
Viniste y cantaste, me atrapaste. Construiste tu nido en la ventana, como si no lo hubiera visto, cantabas un amor
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Ella. Ella nunca quiso ser madre. Nunca quiso cargar en su vientre nueve meses a un parásito, a un buitre,
Te observo rodeado de gente, rodeado de edificios, rodeado de excesos: de multitudes, de pares, de un mar de gente,
María Elena walsh nació un 1 de febrero de 1930, estudio en la escuela BELLAS ARTES.a los 15 años empezó
Había una vez tres niñas,Antonella la mayor,Anastasia la del medio y la pequeña Ana.Vivian cerca de una laguna.La leyenda contaba
Tenía pendiente la lectura de Herland, la famosa novela de Charlotte Perkins Gilman, desde hacía más de diez años. Estaba
Había una vez un niño llamado Matías. Un día después de clases, otros niños le querían pegar por no pasarles
Y el atardecer cayó, el pájaro voló ¿el pájaro voló? Te encendí un vino y te serví un atado miramos