Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
EL VALOR EN OTRAS MENTESNeurodivergenteDespertando en otros espectrosamarillos, rojos o azules.¿En qué tonos?Síntomas distraídos exploro.Mi mundo laberínticono ha cambiado.¿Qué se
Soy quietud en movimiento, oscilación en reposo. Lo que se queda cuando todo se va, lo que se marcha cuando
La noche la abraza, cada vez más fuerte. Tanto que explota. Explota y de ella salen todas esas estrellas. Estrellas
Hermanas Menor, tal vez siete Mayor, tal vez once Su mamá, tal vez treinta o cuarenta No soy buena con
en la oscuridad estrellada siento ganas de llorar que me aturden y molestan porque no puedo parar cuando comienzo a
cuando una mujer siente el tacto de otra mujer se puede ver una flor abriéndose de noche y sentir el