«El Miedo» (Un poema que todo el mundo debería leer.) #Dia1
El miedo En el eco de mis muertesaún hay miedo.¿Sabes tú del miedo?Sé del miedo cuando digo mi nombre.Es el
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
El miedo En el eco de mis muertesaún hay miedo.¿Sabes tú del miedo?Sé del miedo cuando digo mi nombre.Es el
Durante este mes se va a estar realizando un desafío poético: cada día del mes de junio habrá una consigna
Hubiera deseado conocerte antes, a tus ocho años para ser más exacta, cuando el dolor floreció. Para abrazarte y decirte
Habia un avismo entre el dicho y el hecho, mi mente era el lecho de todo esas mariposas abandonadas a
Si yo supiera que me duele ya no estaría rota. Si yo pudiera estar bien, realmente trataría de ser feliz.
Primero que nada, esta publicación está dirigida a autores que ya tengan su libro terminado en PDF y/o EPUB (en
Si me preguntan de qué ciudad soy, soy de Los Hornos (Santa Fe). No sé hacer autorretratos ni soy constante.
Estos días me costó enfocarme en la luz de las estrellas. Sigo alimentándome de historias, conociendo gente y lugares, escapando
Ella me miraba y sonreía siempre cuando me miraba yo le pertenecía. La parte de mi que la extraña seguirá