Primera persona
(Ya había subido este poema pero la página se lo comió cuando lo estaba editando. Aprovecho para contarles que tanto
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
(Ya había subido este poema pero la página se lo comió cuando lo estaba editando. Aprovecho para contarles que tanto
el libro de la belleza en fin, que desde acá se ve el cielo, como un insultode encuadre y colores
Gota tac gota tac gota tac. Ondas transversales. Canto húmedo de pájaro. Charco liso. Silencio. Murmullo de hojas bailarinas, de
La impotencia ancla mis manos La marea sube, ahoga mi pecho, El dolor me plaga desde dentro La incomprensión brota
Andén catorce Una vía atraviesa pastizales, pueblos desconocidos. Viajan estudiantes, maestros (en alpargatas, zapatillas, zapatos), piernas de viajeros que tejen
Día uno: tenía 9 años, corría 1982, y mamá dijo en el almuerzo: mañana nos vamos a Uruguayana. Ahí empezó
Algunas personas parecen cinceladas por la hipersensibilidad. Usualmente gustan de conversaciones donde los interlocutores juegan roles y reacciones demasiado estereotipadas.
1. Volver a estudiar. después de mi paso por la carrera de Derecho, que la dejé porque no podía pagar,