Amores toxicos
Disfrutas cada lágrima mia, Sonreís al verme temblar, Te excita el sufrimiento, y llegas al éxtasis de placer cuando no
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Disfrutas cada lágrima mia, Sonreís al verme temblar, Te excita el sufrimiento, y llegas al éxtasis de placer cuando no
Soy hija de lo que creen desconocer, pero está justo inserto en el centro de sus vidas. Mi terreno es
Sombras envueltas Desvanecen casi ahogadas, entrelazan espacios, bajan, suben, avanzan. Puntos sin tiempos, entes nobles, íntegros. Tres sombras exclaman. ¿Pasado,
Recuerdos raídos de un Joven Brujo con el corazón partido Me encontré con el libro en el final del verano
Tengo la suerte de que mis amigos anti-menemistas vienen a casa, vienen desde lejos a visitarme, traen alimentos en tuppers,
¿Cómo me siento? – pienso, mientras miro mi habitación. La numero dos; una ventana; un calefactor; un ropero grande; un