A mi querido Trapdoor (¿poema?)
¿Por qué hay una tumba en tu cabeza querido Trapdoor? No te dejan dormir sus espíritus quizás es momento de
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
¿Por qué hay una tumba en tu cabeza querido Trapdoor? No te dejan dormir sus espíritus quizás es momento de
Dicen de una ventana . . . Dicen que hay una ventana abierta que da al interior de una casa.
La llama se dirige hacia la punta del lápiz, estoy inmóvil, no me resisto. Lo sobrenatural no me asusta, muchas
Sobre Kay Keegan: ella es una escritora norteamericana, cuando no está escribiendo, está bailando frente al espejo de su dormitorio
Debajo Mis huesos, desarmándose, debajo de los pies de los pasajeros de un tren que regresa una y otra vez,
Haberme sincerado conmigo misma es algo que hace mucho no me pasaba. Hoy me desperté ansiosa, me latía fuerte el