Atragante a mi tía
Una vez mi tía Marta se atragantó con mis pastelitos, era veinticinco de mayo, y todos estábamos alrededor de la
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
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Días de semana: —Mi color preferido es el blanco, encuentro en él luz, transparencia y felicidad. Acabo de comprar unas
Algo pasa cuando me trago el dentífrico, no es el ardor lo que mueve la razón, sino la garganta infectada
El salmón: “Empecé a escribir El Salmón cuando estaba viviendo en la casa de Juan Desiderio, mientras él estaba en
La pequeña Yeji siempre tuvo mucha imaginación, para su familia, ya no era raro ver que la niña hablara sola,
Jero el relojero camina por el pueblo tac, tiqui tac marca ritmo su tacón toc, tic-toc suena su reloj y
Un 9 de julio donde entendemos que la independencia nos pone a prueba. Donde entendemos que la independencia no se
Pasan y han pasado cosas en el mundo, y se ha escrito sobre cosas que más o menos han pasado