Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Los rumores se convierten en verdades. Estamos en peligro y es inevitable. Me aferro a la cadenita que me regalaste.
Ya hace un par de días que me levanto con ese extraño dolor en la mandíbula. La boca como anestesiada
Capítulo 18: Para qué si ya sé que es inútil mi afán, nunca…nunca…vendrás… En este capítulo alguien va
A las tres de la tarde hace treintaicinco grados en este pueblito costero del sur, el cielo está siempre gris
Al excmo, Señor Omar. “Una acción sola presentada sea En solo un sitio fijo y señalado, En solo un giro
1. Despojado de todo vine hasta acá para estar acá únicamente, viendo cómo todo lo que fue y fui permanece
Me invade una crisis existencial a punto de convertirse en ataque de pánico. Me encuentro en la etapa en la