Pasé mucho tiempo tratando de entender que tu muerte no iba a frenar el mundo.
Te moriste un domingo, el más triste de todos los domingos y yo pensé que no había más remedio que
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Te moriste un domingo, el más triste de todos los domingos y yo pensé que no había más remedio que
He estado lo suficientemente sola como para entender que nadie me pertenece y a nadie pertenezco. Incluso cuando creí que
Desvía tu rumbo, intrépido navegante, hacia las costas de mi isla con frutos y abundancia ansía tu llegada. Mi
Epitafio contra los vándalos de tumbas: https://www.museivaticani.va/content/museivaticani/en/collezioni/musei/galleria-lapidaria/sezione-xiii–iscrizioni-di-vario-contenuto/epitaffio-con-minaccia-per-i-violatori-del-sepolcro.html El epitafio de Scita En el siguiente link https://cil.bbaw.de/ace/id/KO0001662 pueden ver el testimonio
Hablame un rato al oído, condena, si estás acá para matarme de muerte lenta, de felicidad errante y sombría miseria