Tortura
a Raymond Carver se acerca la crisis de los treintay empezás a pensarpara distraerte de que tenés hambre.tuviste demasiada suerte
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
quiero la intimidad* quiero la intimidad de a dos quiero que lleguemos a lo que está en el fondo, que
Fui a dar el taller de los sábados, que pronto se termina y que se convirtió en un refugio amoroso.
Mientras estoy en la cama Me hago un ovillo Intento llorarte lo más que pueda como si fuera la última
Porque sueño con el avance de las juventudes hacia un mundo más justo, más empático, más consciente. Hacia un horizonte
Cuando la luna trae su velo tus brazos me atrapan, Morfeo y allí, tranquila, descanso. Me llevas al