I

me desagrada bastantemente el uso que consiste en ponerle mayúsculas a todas las primeras letras de todas las palabras que forman parte de un título, como si escribiéramos en inglés o en alemán y no en español. hasta spotify, que es tan modosito, lo hace. si cualquier palabra tiene mayúsculas ¿qué coño significan las mayúsculas?

II

aquí se ha llamado hace poco “libertarios” a unos pobres pelotudos, perritos esclavos voluntarios del último e infeliz capitalismo. aunque sea digamos “los que se dicen libertarios”. las palabras tienen tradición y merecen el respeto de la gente conciente

III

alguien dice en un discurso que la palabra gauchada viene de la palabra gaucho. lo dice con entusiasmo porque se lo contó un asesor y le pareció una revelación. si le llamó la atención eso es porque antes, en sus cincuenta y siete años de argentino, no se había dado cuenta de la relación entre la palabra gauchada y la palabra gaucho. (el asesor es a todas luces un hijo de puta perverso al que no le importa que el asesorado revele su profunda idiotez en público con tal de ganar la plata fácil). vos ahora estarás pensando algún chiste tonto, por ejemplo pensarás que el tipo que aceptó tal asesoramiento no se daría cuenta de que la palabra agua y la palabra aguada son muy parecidas. ahora quiero revelar algo: ese tipo que no sabe siquiera que hay palabras que suenan parecido y suelen tener significados parecidos ha sido el presidente de un país que tiene una de las historias más extensas y prestigiosas del mundo en educación pública

IV

prohíbo a todos ustedes el uso público de la palabra “valor” salvo contextos matemáticos, económicos, ético filosóficos (axiológicos) y otros registros técnicos como los de la informática y las artes visuales. si encuentro a alguien que dice cosas como “no hay valores”, “antes había valores”, “faltan valores”, “hay que educar con valores” o algo parecido voy a maltratarlo con sobrada facilidad y consecuente saña, tal que no va a poder defenderse y habrá de huir como prudente cobarde o pasar alta vergüenza

V

estoy viendo hace tiempo que cualquiera usa la palabra “emergente” para cualquier cosa. hace poco ha llegado incluso a funcionar como sinónimo de “puto”. asique la pongo en la lista de “palabras que expresan a priori un error”, junto con “independiente”, “artista” y unas veinte más. me parece que estas pestes son contagiadas por periodistas que están leyendo fotocopias sueltas de un libro que tiró al viento un estudiante irresponsable de sociología, o por autores de manuales para docentes que quieren que lo suyo suene un poco académico

VI

el uso de la expresión “caja de herramientas” -aplicado a cualquier cosa que no sean los oficios de mecánico, electricista, plomero, gasista o carpintero- me da mucho asco

VII

muchas veces cuando leo textos de poetas argentos más o menos actuales me pregunto por qué y para qué está versificado ese texto. si no hay ninguna tensión entre la sintaxis posible de una prosa convencional y esos versos que suelen escanciarse asi: primer verso sujeto, segundo verso predicado, tercer verso alguna subordinada más bien adverbial temporal. tampoco hay en alguno de los versos ni entre los versos un trabajo musical que los distinga de -digamos- la sonoridad de un ensayo medio académico o un artículo periodístico o un diario personal. tampoco suelo encontrar un cuidado métrico en esos versos que implique una discusión con la sintaxis prosaica que antes mencionaba. menos, por cierto, hay alguna búsqueda léxica que apueste a alguna especie de condensación, salto o apertura de sentido, más bien lo contrario. muchas veces encuentro que lo único que significa la versificación es “debés aceptar el contrato que te propongo, ese contrato dice que esto es un poema porque está escrito en lineas descendientes que terminan más o menos antes que el renglón”. eso me parece un truco estético como mínimo ingenuo, aunque también deshonesto

VIII

a Pety le robaron la note y el chorro le usa el muro del face: “No me dicen Pety porque soy petisa, es porque soy petera”

IX

cuando una mujer está por salir dice cosas como “me arreglo un poco y salgo”, o “me tengo que arreglar”, etc. entonces, la pregunta obvia es ¿qué es lo que está roto, desarreglado, desajustado, descompuesto, tal que merezca arreglo? ¿qué hay que arreglar? ¿en qué consiste el arreglo? la cosa se complica y se aclara, como casi siempre, con la etimología: regular, reglar, normativizar. de la misma raíz que regir, dirigir, gobernar, mandar. hablamos de la regla, claro

X

unos estudiantes de secundario de una tribu wichi juegan a ponerle nombre en wichi a cosas que no pertenecían anteriormente a su cultura, pero ahora si. ellos no tienen palabra para “adolescente”, tienen para “niño” y para “hombre”. asique inventan una palabra compuesta para “adolescente”, que traducida literalmente es “ni-niño-ni-hombre”. y después se pone más interesante: buscan palabra para “computadora”, les resulta difícil. se trata de algo para guardar ideas y pensamientos, dicen, que pueden ponerse y sacarse. tienen una palabra en wichi para un objeto en el que se guardan y sacan cosas que se usan, que significa “cartera de mujer”. la palabra compuesta que encuentran para “computadora”, en wichi, puede traducirse entonces, literalmente, como “cartera-de-mujer-para-pensamientos”