
Fantasma
será porque no sé
que sé que no sabés
y me tiro de la mesa
como un vino que ya da asco
y mancho el piso de las metas
y me espanto de los vasos
Quizá porque no sé
qué es el futuro
de tanto preveer
lo que venía me aburro
y no quiero elegir
entre la noche y el día
Tendremos que esconder
cada vez más la cara
usar pasamontañas
máscaras y comida en latas
cuando la de neutrones
nos apague la semilla
será que miro el fondo del vaso lleno
y es bermejo
y dejo abajo el placer de estar muerto
muerto de hambre
muerto de sueño
muerto de padre
muerto despierto
muerto de atarme
muerto de muertos
y tenga que olvidarme
y tenga que esconderme
de cada uno de los ojos
a los que un día los miré dentro
y tenga que rendirme
para que me subestime
el verdugo enfermo
que viene por los buenos
y tenga que saber que ya nada tiene tiempo
y tenga que vender lo que nunca fue nuestro
y tenga que olvidarme
y olvidarme
y volver
y olvidarme
y revolver
y hostigarme
para encender un pucho encontrado
y buscar el fuego
y esperar al sol
para que no me delate el vicio
y encontrar en el día el camuflaje
y llorar un poco
y olvidarme
y ya no sentirme vacío
sin sentirme un refugio
sin sentir
lo que
fugo
para buscar
el cuello
de botella
donde verteré
de la mesa
el fondo de un vaso
que rompe el labio
de quien beba
y beba
del techo
la gotera oxidada
el refugio
donde olvido
cada muerto
que he vivido

Creí que era poesía, pero era mi mente desfragmentándose.
