Literatura

La pared blanca

Estaba mirando una pared blanca.

Nunca le prestó atención a las paredes antes de ese momento,
pero en ese instante, esa pared blanca era su mundo.
Podía ver la textura y escuchar a quienes, con mucho trabajo, pintaron esa pared.
Podía visualizar en su mente el proceso de construcción y cómo todo la llevó a mirarlo.
También podía escuchar sonidos que venían detrás de ella, pero decidió ignorar eso, la pared
era más importante.

Se perdió en la pared y pasaron las horas.
Se sentía como si estuviera fuera de su cuerpo.
Podía sentir lo que le estaba pasando, pero su mente estaba en otra parte,
en algún lugar donde el mundo era brillante
y no se sentía como si hubiera llegado el día del juicio final.

Ella siempre creyó que en esa situación actuaría y reaccionaría ferozmente,
pero se produjo un proceso de preservación.

Estaba pensando en lo bonita que se había sentido horas antes.
Mientras miraba a la pared, se vio a sí misma mirándose en el espejo y sonriendo
porque su cabello había sido alisado y vestía un lindo vestido.

Nunca pensó que todos sus problemas se volverían insignificantes en un par de minutos, porque
se avecinaba uno más grande.
Nunca pensó que una pared blanca traería tanta introspección a su mente,
pero mirar una pared era mucho mejor que reconocer lo que estaba sucediendo.
Nunca pensó que una pared blanca común y corriente le brindaría consuelo.

En cierto modo, la pared blanca la mantuvo con vida.
En cierto modo, la pared blanca se convirtió en su amiga.

Verónica Guadalupe

¡Buenas!Soy Verónica. Suelo escribir poemas o cuentos cortos, algunos los subo a mis redes sociales, y otros esperan el momento indicado para ser compartidos con el mundo.Me gusta leer de todo un poco; soy amiga de todos los géneros literarios. Suelo leer más en físico que en digital, y por eso suelo estar ausente de plataformas como éstas; prometo intentar entrar más seguido.

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