La cicatriz secreta.
El verano te asfixiaba si es que no tenías sombra en la profundidad de este valle húmedo y tranquilo. La
El verano te asfixiaba si es que no tenías sombra en la profundidad de este valle húmedo y tranquilo. La
Para conseguir un trabajo lo primero es buscarlo, y para buscarlo hay que madrugar y salir con el diario bajo el brazo; lo he hecho muchas veces y hoy de nuevo, aunque ahora el diario sea el celular, que no se lleva bajo el brazo sino en el bolsillo; lo que no cambia es lo de madrugar, y yo madrugué y acá estoy, después de tomar dos ómnibus: soy el noveno en una fila de más de 100 personas que ocupa la cuadra y dobla en la esquina.
Bruscamente el ómnibus se detuvo, con un sacudón y una pequeña explosión seguida de silencio e inmovilidad. Franco Buzzati, sin saber por qué, encontró gracioso el repentino detenerse del motor y empezó a reírse…
Al final de la calle, por encima de las casas y los árboles, el molino totalmente inmóvil. Junto a mí, los autos quietos con sus choferes estáticos como una foto, como maniquíes de escaparate. Allá en lo alto, en el centro del cielo despejado, un sol tan permanente y tan detenido como un bajorrelieve antiguo tallado en granito.
Aquí no hay tiempo.
En 1999 falleció Anita Latina, de quien supe estar enamorado desde 1992 cuando nos conocimos en las reuniones de un grupo de conspiranoicos que sospechaba que el Muro de Berlín nunca había caído.
Es jodido este trabajo eh, todo el día así. Lavando y restregando. Hay manchas que se ven con lupa nomás,
Avido se acercaba al desenlace, atrapado por la cadencia de la prosa. Cada palabra lo conducía con suavidad hacia el final prometido, cuando de pronto algo se quebró. Una presencia ajena, inesperada, atravesó la trama como una grieta en el vidrio. El placer se volvió desconcierto. ¿Qué hacía eso ahí? ¿Y por qué nadie lo había detenido?
Era tan buena la serie para sus creadores, que deseaban no acabara nunca. Entonces, ignoraron el contrato, y siguieron con