EL VAGON
Dicen que si llegás al último vagón del tren y te sentás en el asiento junto a la ventana, habrá
Sube al colectivo como siempre: mochila cruzada, café en mano, y esa urgencia silenciosa de encontrar su asiento preferido. El
Hoy apagó la alarma. Sí, se quedó dormido. Pero no se levantó con el apuro de siempre, al contrario, el
Cuando salí del apartamento, bajé en dirección oeste por Santa Fe y tomé taxi a mano derecha para salir al
Un colchón que fue comprado con el propósito del amor es ahora un lecho de muerte, una sentencia. Ha aprendido