¿El aprendiz logrará superar al maestro?
Ya no duele. Me acostumbre a despertarme, una y otra vez, culpando aquel, delirante, destello, cual invade por la tímida
Ya no duele. Me acostumbre a despertarme, una y otra vez, culpando aquel, delirante, destello, cual invade por la tímida
Con la cruel melodía de la melancolía comienza aquella, estresante, danza del amargo insomnio, donde las malas costumbres madrugan, llenando
Otra mañana que vuelvo a recurrir a ese desayuno diario, reiterado y monótono, y a su vez disfrutable en igual
Vivo como lija vieja, desgastada por rutina hostil, ya no raspa sino acaricia, tal vez por decisión, o quizá por
Una vez la experiencia, cual viejo verde, me preguntó “¿Conoces el chiste del pintor?”, ante mi negación, el proclamó: “querrán
lo busco a tu nombre le busco un lugar un abismo al rio lejano una puerta y una escalera le