Por la noche no hay necesidad de conectar los cables debido a las bajísimas temperaturas. Los cubro con hojas ya
Gota a gota, mi boca se llenaba de sangre. Podía sentir el liquido viscoso tintinear sobre mi lengua al caer
En la peluquería de mi madre, se oían las largas charlas de las señoras que concurrían cada tarde para arreglarse
DESESPERO Nada me duele más que tus dientes arrancando mi piel. Cuando queremos jugar vos siempre perdes, pero te hago
Descubrí el verdadero camino al crecimiento profesional En un mundo en constante cambio, a menudo nos enfrentamos al dilema: ¿La
Nadia, nombre que traducido en estas tierras es Esperanza, mecía sus añosos huesos en el sillón de madera, junto a