Fragmentos de una persona enamorada.
Y en la noche muero al recordarte, porque sé que en la mañana no sentiré tu aroma, pues tu presencia
Y en la noche muero al recordarte, porque sé que en la mañana no sentiré tu aroma, pues tu presencia
Ella, mujer griega,tan bella, como la literaturade su tierra. Cálida como pálida,andaba por las calles ynéctar dejaba por donde pasara,desde
Al final de mi sufrimiento había una puerta. Escuchame: eso que llamás muerte lo recuerdo. En lo alto, ruidos, ramas
Cuando le veo y escucho tocar, veo colores, y nada es más hermoso que eso.Nada se compara con lo que mi
Saberse acompañada en lo nimio es tan puro como beber agua de un arroyo que corre, agua agarrada -si acaso
A veces [por no decir siempre] necesitamos la luz helada de la muerte antes de ver una mínima pizca