Opio
Si vos me dijeras que el cielo es el lugar predilecto de los pecadores, te creería. ¿Sabés cuántas almas
La poetisa – 1850 por Francisco Jover y Casanova Primero fui poeta. Después, nací. Me lapida la certeza de
me sacaron el corazón con un sacacorchos y no hizo ruido al salir no necesitó esfuerzo ni derramó una sola
Su pecho, blanco inerte, rojo bermejo deja brotar. Se expande, no deja olvidar y en su templo se propaga.
Pintura: Estudio de animales. Perros – Nogué y Massó, José 1909. Óleo sobre lienzo, 134 x 165 cm La perra
Como la mayoría de los grupos de poetas primerizos Los Asteriones adherían, sin buscarlo pero sin dudarlo, a dos reglas
Encontré la palabra que tanto busqué Bajo los pozos Al fin la encontré, pero ahora Solo queda enterrarla, Bajo tierra.
Todo cae, de inicio a fin. El edificio de cartas que conforma mi ciudad, mortal. En el universo de tu
Las marcas de mi piel, las que resaltan las marcas más blancas: marcas como líneas que forman fronteras y