probabilidades
Ordenar el universo no es mi fuerte. Pienso que el mundo no tiene derecho a crearme un destino.
Me baño en un rio feroz, ocupado por pequeños peces que devoran el pasado como la quietud pudre el fondo del mar.
Ajusto mis manos a las alas de la noche pero no puedo tejerme sueños.
Me tejo un anillo de hilos rojos, apretados y deformes, ojos de quien ha habitado el infierno alguna vez, que es mío y de nadie más.
Detesto las probabilidades. Los griegos no sabían que el tiempo tiene vida impropia y un rostro ciego interminable.
Ordenar el universo no es mi fuerte.
Marcar una linea entre tus clavículas y el sol que penetra la tarde, lo es. Es tarde, seduzco al tiempo.
Aprendi a desordenar el universo.
La poesía es el lenguaje del mundo.
