Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
ella tenía un papel picado adherido al entrecejo ella armaba en su aparato el qr para cobrarme cuando el punto
En mi infancia, Castelli era un pueblo tranquilo. Recuerdo las dos escuelas primarias y una secundaria. Incluso, en el mismo
Sos las estrellas.No.Mhm… ¿Estrellas?Sí, capaz sos las estrellas,estrellas en un prado.¿En un prado?Acabo de buscar lo que es un prado.No
ni breve ni sintético Ni hermoso ni ingenioso Ni blanco ni ileso Si pobre si marrón Ni resuelto ni joven
Cuánto dolor,por mí invocado,a mis manos ha llegadopor amar a quienno me ha amado. Sebastián B. GonzalezFui, vi y no