Gianelli
Es discreto. Sin estruendos. Está. Solamente en Mar del Plata está, y resalto ese verbo: está. Nunca tuve noticias suyas,
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
ni breve ni sintético Ni hermoso ni ingenioso Ni blanco ni ileso Si pobre si marrón Ni resuelto ni joven
Cuánto dolor,por mí invocado,a mis manos ha llegadopor amar a quienno me ha amado. Sebastián B. GonzalezFui, vi y no
Una cama habitada por la enfermedad es una cama que no ha vivido Un colchón que fue comprado con el
Vivo en delirio Lo que mi mente no perdona Es este exilio Escuchar la glosa Vienen por ti No importa
Empecé a escribir este poema hace más de un año, cuando 2 de mis amigos de la infancia se fueron
se me escapa de los labios me colorea la mirada de un amarillo declinante la piel pegada con la piel
Hasta el colmo del dolor he llevado mis pasos Queriendo me perdí de todo Y todo lo querido lo abandoné