El Tigre de Blake
Tigre, tigre, que ardes fuerte en la selva más sombría, ¿qué ojo o mano que no muere pudo armar tu
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Tigre, tigre, que ardes fuerte en la selva más sombría, ¿qué ojo o mano que no muere pudo armar tu
el poema no tiene afasiala escritura no tartamudea mis palabrasson más mías que del tiempoque nunca Federico Segredo Simonettimontevideo, uruguay
Esto no es un cuento, ni una leyenda, ni nada así. Es solo algo que quiero contar. Una historia. En
Otro coche cruzaba como rayo la carretera, el quinto en los últimos diez minutos, contó el posadero sentado junto a
Sin embargo, las sirenas poseen un arma mucho más terrible que el canto: su silencio. Hay algo en la noche
Sus ojos relucían bajo la noche y sus estrellas. Con fragilidad, lindos ojos de cristal sensibles al sol. Bonitos ojos
I Me escapo a tu cama porque tu soledad anhela ser tocada. Me escapo a tu cama porque mis sabanas
No sé quién soy me considero argentino por haber nacido en un pedazo de tierra en el sur del continente
El desamor se traduce como la inconclusión habida en los testamentos jamás cumplidos, expuestos en ciertas cartas llenas de intenciones