Un artista de la proporción
Un artista conceptual sube al escenario con un retazo cuadrado de tela, lo muestra al público y les dice: esto
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Un artista conceptual sube al escenario con un retazo cuadrado de tela, lo muestra al público y les dice: esto
—¿Mateo? Hey, ¿cómo estás? Te vi de atrás y no sabía si eras vos. Tenés el pelo distinto. —¿Mejor o
me gustaría poder hacer muchas cosas con mi soledad. salir a correr, andar en bici por los accesos y por
pienso: estás acá en este niño que me mira donde estabas por qué no me avisaste todos los niños deberían
se caen pestañas, en un duelo de pulgares f. hace presión contra el mío y su piel es suave aunque
Lo voy a decir: todos mis amigos saben tu nombre. Hoy pensé en vos con una sonrisa. Pase por la
lei que sentirse culpable es lo peor del mundo y es lo contrario a la magia. de chica me sentia