Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Me gustaría sentir un amor como el vapor del café sobre mi nariz en el invierno frío. Pero tengo en
medí un verso y dije es una cintura tus manos pueden abrazarse a ella y el poema puede doblarse medí
Burocratas! Le dijo Pablo al farmacéutico o a alguien que lo atendía en la farmacia. Esta vez, le faltaba la
Presente. ¿Dónde estoy?¿En qué punto me encuentro?Perdí los puntos cardinales en este conjunto de peripecias al que llamo “vida”. Perdí
me tienta el hecho de poder ambicionar colonizarlo. no porque lo desee o porque su existencia me sea indispensable. anhelo poseerle exclusivamente para indagar en aquellas
Aprendí a darte cumplidos en silencio cuando en verdad quería gritarle al mundo que desde que te conocí eres lo
Soy esto Perdón, soy esto: ojo de pez con un filtro opaco desarma la intuición hasta hacerla arena, una almohada
Una vez te escribí un poema Toda la gente que lo leyó Dijo que era hermoso Empieza con «ayer dijiste