Agosto
Tachando los días del calendario, chocándome con los sueños de enero, añejos y pasajeros, que quisieron y jamás fueron, reiterándome
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Con la cruel melodía de la melancolía comienza aquella, estresante, danza del amargo insomnio, donde las malas costumbres madrugan, llenando
«Estoy harto de que te sientas inútil», gritas con gran amabilidad por la mañana. Los gritos son costumbre, pero hoy
Búsquedas exhaustivas de motivos por los que condenar… Condenarte. El reflejo aparece con disgusto, lo analizas detenidamente buscando errores… este
El cielo que apaga mis días tan tristes desde tu despedida, llora a la par de mi pesar. Te extraño
Desvelo Esperando nada esta noche, escribo silencio sin pena, sin fortuna, sin nombre, sin porqué. Esperando como quien espera, en
una ausencia que apaga hasta el fuego más ardiente mis manos azules como la muerte como las sombras como la
Polen colmena panales sin abejas corriendo miel. ······················· Nublada Reina torrente que derrumba cadentes árboles ····················· Flor en tu rostro