Recuperatorio I
A callarse se aprendecomo se aprende a hablara callarse se enseñacon el ejemploNo a callarse con la bocaa callarse con
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
A callarse se aprendecomo se aprende a hablara callarse se enseñacon el ejemploNo a callarse con la bocaa callarse con
Estos poemas no tienen ninguna relación entre sí, pero compartían un mismo archivo de Word porque me daba pereza abrir
En un nuevo aniversario del nacimiento del gran poeta argentino
(en palabras de Saer) una entrevista realizada a Juanele en el año 1972.
Siempre me llamó la atención y nunca pregunté por qué los trenes que viajan de Altamed a Singapur llevan luces
En la penumbra del silencio la voz del viento rumoreó en las hojas y una luna incipiente atenuó las sombras