Encuentro
Color negro, color rojo, color azul nombre y número de teléfono, nombre y número de teléfono desde el techo hasta
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
No creía poder reconstruirme cuando te fuiste, los escombros que habías tirado sobre mi no me dejaban respirar. Tanto más
Si el adolescente se encuentra con la muerte por la caída de una escena, yo, adulta, me encuentro en mi
De nuevo aquí, en este lugar tan extraño. Un hogar físicamente poblado, pero espiritualmente vacío. Suenan aquellos sonidos de descanso
Palabras en el aire música de fondo ojos bien cerrados todo para poder inspirarme que fácil parecía todo. Compro
Domingos al mediodía abuela, tíos y fideos ritual que tenía de chico han pasado varios años todavía los recuerdo.
Un vídeo pedorro en internet decía una frase motivadora, de esas que odio con toda mi existencia: «no te abandona
Entre sombras y luces, entre silencios y sobreentendidos; llegará, Él, nuestro primer resplandor Egor BronnfjellEjercicios de futilidad