
Domingo por la tarde
Me quedo dormida
en el regazo de mamá.
Juro que no quiero dormirme,
quiero estar consciente y reírme con mis padres;
pero me acuesto en su regazo,
me tapo con una manta
y ella pone su mano en mi brazo.
Puedo escuchar a mi papá hablar,
a mi mamá reaccionar
frente a la novela que no puede dejar de mirar.
Siento a mi gato acurrucarse a mis pies,
siento el calor de la estufa
y como mi mamá se mueve
cuando se ríe.
Domingo a la tarde,
no podría estar en un lugar mejor.
Me quedo dormida en el regazo de mi mamá
y puedo escuchar la voz de mi papá.
De repente no necesito nada más.

¡Buenas!
Soy Verónica. Suelo escribir poemas o cuentos cortos, algunos los subo a mis redes sociales, y otros esperan el momento indicado para ser compartidos con el mundo.
Me gusta leer de todo un poco; soy amiga de todos los géneros literarios. Suelo leer más en físico que en digital, y por eso suelo estar ausente de plataformas como éstas; prometo intentar entrar más seguido.
