Imitadora
Amedrantado por serenatas familiares, gozo de la infame nebulosa del destierro, desangrándome por punzadas que algún día compuse. Expiándome en
tenés la boca de un ángel promedio y el corazón frito de un mal augurio si voy buscando promesas nuevas
Lectoescritura; vana palabra. Cuando leo, me escribo, se me escriben las venas como río de tinta y mis piernas toman
Me rebalsan los insomnios de las bolsas de compras fundamentales. Mis ojeras se escapan de mis tierras y se nacionalizan
¡Cuánto has vivido, Ernesto! Y sin siquiera desearlo. Centenario Ernesto, Erguido en hierro Ernesto, Es un monumento a la vida