La crueldad del Otoño
He gastado tanto tiempo en amoldar(me) a golpes, que empezaron a creer que hablaba en morse. Haciendo(me) añicos (en tantos
He gastado tanto tiempo en amoldar(me) a golpes, que empezaron a creer que hablaba en morse. Haciendo(me) añicos (en tantos
estoy tubérculoso de caricias ajenas, se me gangrena toda esta piel que vos no tocás. ¿y qué hace uno para
dos varones que se apiadan de sí, prenden equipo de música se van entretejiendo las congojas, las soledades de bandoneón
medí un verso y dije es una cintura tus manos pueden abrazarse a ella y el poema puede doblarse medí
me tienta el hecho de poder ambicionar colonizarlo. no porque lo desee o porque su existencia me sea indispensable. anhelo poseerle exclusivamente para indagar en aquellas
Lo vulnerable que nos volvemos durante la danza de pincelar el aire con las manos, moldeando a un par, en
Dice Pessoa: «No soy nada, nunca seré nada»¹. yo digo: Soy únicamente la nada, y me tocara serlo siempre. Destinado
I’m utterly embracing the wilderness within, just checking each hour for my heartbeats. I don’t actually know who I am