El olvido
Sé del olvido cuando repito su nombre. Cuando cada sílaba tiembla al salir de mi boca con pudor y odio.
No arder en cólera de mujer perdida. No arder como mujer salvaje intentando vencer el propio destino. No arder dentro
(voy a abrir mi muro de feis y cortar algo como un verso de cada cosa que encuentre y después
Mi demonio que tanto miedo le tengo y tantas veces le escribí Mi demonio que es parte de mi vida
Sueño visto en llamas, huérfano e inmóvil, salí a la luz, gritá mi nombre. Adiviná entre líneas de calma los
Cuando una mujer se adentra en el vacío de su espejo Aprieta absorbe busca. Se expulsa se estremece se enreda
La balsa de la Medusa (Géricault) Abandonados por oficialesy líderes psicópatas es natural regíanmaneras morbosas que terminabanno siempre en cuadros.
I “qué epocas divinas -dice sebastián- de tedio y hambre pasamos”. ¿eso pasó antes?, digo. es que si hay hambre
I “(…) El florero es florero y la carta, carta. Si el vidrio y el agua hacen estragos, es en