Buenos días / Café para 2
Cuando te levantes y te prepares para salir A este mundo acido, cínico y amargo Y te encuentres desperezándote en
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Cuando te levantes y te prepares para salir A este mundo acido, cínico y amargo Y te encuentres desperezándote en
el azúcar viene después para exfoliar la piel nueva que actúa como luna bis de la noche también doble cuando
Siempre me pregunté por qué las mejores palabras se encuentran dentro de un texto que fue producido a raíz de
Nunca nadie, tierra, todo es siempre un nunca nadie. Ni en la casa, ni en parques, ni en los huesos
Cerró aquella herida del pasado, caminó por más difícil que fuera Ya no era una chica cualquiera, sino un rostro