[Me doy (todos los gustos] les doy)
Estoy tan llena de mí Estoy tan llena de aire Me voy llenando de humo Me voy llenando de hambre
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Estoy tan llena de mí Estoy tan llena de aire Me voy llenando de humo Me voy llenando de hambre
Hay un guardián ante la Revolución. A su garita llega una persona ordinaria que pide atravesar la puerta que custodia.
Oscuro, desierto, deshabitado estoy. Puedo seguir. ¿Quiero seguir? No sé si quiero seguir. — Me desperté creyendo que eran las
Pienso que si morir es triste, morir en absoluta soledad, mucho más… En algunas culturas y desde los tiempos que
Tu piel blanca y tu pelo negro. Tus ojos que aunque se quieran esconder Detrás de esos lentes oscuros. No
¿Cómo puedo comenzar algo nuevo con todo este ayer en mi? Tú podrías tocar el mundo. Tú podrías volar. Es
Tengo el cuerpo apretado, no dejo que el agua pase. Me sangran los labios, el estómago y los pies. Estoy