Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Ayer tuve turno con mi dentista y hoy me llega por mail esto que tiene el título ENCUESTA DE CALIDAD.
Un pequeño registro poético de mis vacaciones norteñas, acomodados según el orden en que fueron escritos: . primero alguna vez
Versión de “Edipo de Tebas” de Sófocles Por Elizabeth Schaub Farrell Personajes Carlos Ramirez: Hijo de Renata e Ignacio/ Psicólogo
Versión de “Edipo de Tebas” de Sófocles Por Elizabeth Schaub Farrell Personajes Carlos Ramirez: Hijo de Renata e Ignacio/ Psicólogo
Sus encuentros estaban casi siempre signados por la finalización de la lectura de un nuevo libro. Novelas en su mayoría.
1 Güiraldes y yo (Motivo) A mi zamba le pusieron el nombre de otro (casi un despropósito). Sin embargo confío