rampa
tres ciegos andan sueltos sin vidente que los guíe los miramos por la ventana esperando el café casi chocan en
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Queridos autores y lectores: Cada día somos más, por eso vamos a seguir festejando. Estamos todos invitados a la segunda
Un gordo en pija con una máscara negra se pasea por la sala de exposiciones mientras otras minas engomadas en
XII Más vale que sabía que el Ezequiel era mi primo. Teníamos como trece. Jugábamos a la pelota o a
Hay un fragmento de los diarios de Seymour Glass, ese personaje complejo que imaginó Salinger, donde dice lo siguiente: “Un
El día es caluroso y húmedo, sabés que cualquier cosa que toques va a estar pegajosa, cruzás la calle y
Ríen a carcajadas. El día invita a un almuerzo en compañía. Disfrutan del sol y los abrazos. Se regocijan en
Queridos autores: Cada día somos más, por eso vamos a seguir festejando. Estamos todos invitados a la segunda cena show