La neblina
A mediados de abril, cuando estábamos todavía en la fase más estricta de la cuarentena, leí una nota de Mariana
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
A mediados de abril, cuando estábamos todavía en la fase más estricta de la cuarentena, leí una nota de Mariana
Era un día nublado, fresco casi llegando la noche. Esos días de abril típicos de otoño en el hemisferio sur,
Cinco de abril de 2018. Recuerdo exactamente ese día por un motivo en especial: Comencé a encerrarme en casa. El
Hay algo fundamental en el malestar producto de la Pandemia que lleva casi un año asolando al mundo. Este elemento
Es la paja por definición una acción virtual. También es una metáfora. Entonces, qué mejor que aludir a ella para
«Había más caras que corazones, más candidatos que gente», decía mi mamá en situaciones de actos o charlas de figuretis
¿Quiénes somos? Siempre somos un adentro. Estamos hechos de materia y energía, y sólo sabemos existir en movimiento, aunque ese
Limpiar la pluma, cargarla, probar el trazo, testear que ninguna fibra se haya quedado enganchada. Ya está, comenzar a escribir,
dios sangra y la gota blanda con forma de gota de sangre desde entonces cae y cae en el brazo
1. Llevo en el cuerpo el virus del lenguaje, como todo el mundo parlante. Los infantes, aquellos que no hablan