Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
1. dijeron que no hay estrellas en la mar que son reflejos nomás desta noche si las estrellas están en
Adentro de mi cabeza;torbellino arrasadorde eterno competidorque solo gira la rueda. Al interior de mi cuerpo;constante insatisfacciónde eterno consumidor,en el
La alarma del celular marca el comienzo de un nuevo día; sin embargo, entre que suena la primera vez y
en un bosque hostil para gente pequeña, viven gigantes que no miran donde pisan ahí también vive el guerrero desarmado
“Fíjate ahora en lo que voy a decir, ¿qué es lo que se propone la pintura? ¿Es representar lo que
Capítulo 12: El Ser invisible —¿Vos decís que cuando yo me hago invisible estoy refutando la tesis de Heidegger sobre