Lanzar (se)
Lanzo un verso adverso a esta realidad hostilLanzo un rezo al primer dios que escuche mis plegariasLanzo un peso, quizás
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Lanzo un verso adverso a esta realidad hostilLanzo un rezo al primer dios que escuche mis plegariasLanzo un peso, quizás
Siento las tristes sombras Rechinar los dientes, Cerrar los ojos para no respirar Y a la orden salir a cazar.
Si perezco algún día, así de imprevisto, rápidamente, como quién no espera la muerte, y ésta la sorprende. Recuerden que
te tributo gratĭa como a un emperador. como al sol, deslumbrante; todo el oro negro del mundo, bajo tus pestañas.
Mis palabras son urgentes. Me sobrevienen, me ayudan a expulsar el dolor que tengo en el pecho. Quizás alguien pueda
Al final, antes de que nuestros ojos se cierren y que el sueño nos abrace, con la caída del Sol,
siento que me cerras la puerta en la cara y yo que siempre tengo las horas contadas, las flores en
Mi sobrina regresó al Perú después de tres años. La encontré más grande, más habladora, más juguetona. Con un ánima